martes, 28 de noviembre de 2017

Amor en tiempos de la tecnología moderna: Dan.

En estos tiempos en los que la tecnología nos domina casi la vida completa existen aplicaciones para todo tipo de cosas y personas. Existen aplicaciones para compartir tus recetas personales de cocina, aplicaciones de fotografía que te hacen ver como todo un profesional aunque no tengas ni idea de como enfocar, de música, y ni hablar de las tan famosas aplicaciones que juran ayudarte a encontrar el amor verdadero.


Seamos sinceros, las aplicaciones que juran que son para encontrar a la persona que amarás el resto de tu vida casi siempre su verdadero propósito es para encontrar una buena pareja sexual (Y aún así he escuchado que muchos salen decepcionados). La verdad yo nunca he creído que encontraré el amor de verdad en una aplicación de ese tipo, a lo mucho una amistad duradera.

Un día, bajé una de esas aplicaciones por mera curiosidad y para no hacerla tan larga les contaré que la base de esta app se trataba de registrarte con tu nombre de Facebook y tu GPS para que automáticamente la aplicación haga match con la persona que tenga tus mismos gustos y se encuentre en tu misma área.

Realmente no le di mucho interés a la aplicación porque ya sabía lo que iba a encontrar: hombres con un físico desagradable usando romanticismo barato y común o con un físico agradable y ofreciéndote la oportunidad de poder tocarlos y tener sus cuerpos como si de la última coca del desierto se tratara. Yo realmente solo quería tener una charla agradable, después de todo no era la primera vez que descargaba la aplicación y ya había encontrado buenas personas con quien charlar un rato e intercambiar gustos musicales sin sentir que en todo momento querían ligarme para uno u otro motivo, aunque si era muy difícil encontrar personas que solo quisieran ser tus amigos.



Comencé a ver los match que tenía, había de todo tipo de personas y decidí saludar a 3 o 4, no todos tan atractivos pero, todos con una mirada muy simpática y descripción agradable (me gusta mucho leer las biografías, ahí es donde detecto el humor de cada uno). A decir verdad me encontré con muchos chicos musculosos que se notaba se la pasaban todo el día metidos en el GYM lo cual, no voy a negar que era un gran deleite para mi pupila, pero nunca paso de ver sus fotos y ver el siguiente perfil ya que me es imposible encontrar un tema en común, interesante y divertido con la mayoría de este tipo de personas.

Entre los perfiles que comencé a descartar me encontré con Dan, un hombre rubio de cabello un poco largo, crespo, color café obscuro y barba peliroja. Recuerdo que en su fotografía de perfil estaba frente a un espejo vestido con un suéter delgado y las apretadas mangas le llegaban hasta sus muñecas. Su pantalón era blanco y algo flojo, quizá se trataba de un pants aunque, por sus audifonos negros y la gorra blanca que tenía pareciera que acababa de hacer ejercicio o apenas iba en camino de hacerlo ya que no se notaba ni una gota de sudor. Examiné muy bien su foto a detalle, después de todo sería otro perfil mas que rechazaría y no volvería a ver jamás por lo cual, presté mucha atención en esos no tan grandes pero si marcados músculos que sobresalían de su suéter gris y su cabello rizado que sobresalía de su blanca gorra, me detuve en sus manos y sus gigantes dedos... me sonrojé y me reí para mi misma antes de volver a ajustar el zoom a su tamaño original, ese hombre era todo un modelo.

Dan no tenía otra foto más en su perfil, de hecho hasta llegué a pensar que podía tratarse de un perfil falso pues su nombre sonaba muy Americanizado y corto, quizás se trataba de un Daniel y no le gustaba su nombre completo, o probablemente era alguien que quería ver que tantas mujeres podía ligar con la foto de algún modelo no tan conocido.

"Jaja, que tontos... ¿Como van a ligar con una foto de un desconocido?" y como soy tan curiosa... Califiqué su foto positivamente para ver hasta donde podía llegar para lograr atraparme, en todo caso si extrañamente se trataba de un perfil verdadero, seguramente ese "Hombre Modelo" no se tomaría la molestia de hablarme o prestarme atención ya que yo no luzco como una modelo precisamente (aunque he de admitir que no soy desagradable a la vista). No sabía que la verdadera prueba era para mi y que a partir de ahí viviría una experiencia tan interesante...

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